Aun cuando la actividad turística se reactiva lentamente, el sector de cruceros se encuentra totalmente paralizado, debido a las afectaciones de la pandemia de Coronavirus.

De acuerdo con la Dirección General de Puertos (DGP), durante junio de este año, no se recibió ninguna embarcación en los 27 puertos de México.

Dentro de los destinos más importantes del país, destacan Cozumel y Majahual, en Quintana Roo; Ensenada, Baja California, y Los Cabos, Baja California Sur. Sin embargo, el sector está paralizado y sin fecha clara para su reanudación.

Algunas de las firmas que prevén reiniciar actividades, en noviembre, son Pullmantur México y Seaburn & Holland America Cruises. Con una serie de modificaciones, como recorridos más cortos y una menor cantidad de turistas a bordo. Carnival México aún evalúa la reducción total del aforo.

Algunos de los requisitos que plantea la industria de los cruceros para reiniciar el servicio son: Poder realizar test de COVID-19 a bordo o en tierra. La formación de la tripulación y el compromiso de informar inmediatamente cualquier posible caso al próximo puerto de escala.

Los barcos deberán poder aislar individualmente al 5% de los pasajeros y al 5% de la tripulación a bordo, cuando no sea posible desembarcar, a aquellos que necesiten ser puestos en cuarentena o aislados dentro de las 24 horas posteriores a la detección del posible caso de COVID-19.

Organizar las actividades o servicios según el grupo de edad, así las personas mayores estarán alejadas de los demás grupos.

Uso de mascarillas en cualquier área donde se produzca interacción y no se pueda garantizar el distanciamiento físico (1,5 metros). La tripulación deberá usarlas siempre que interactúe con los pasajeros.

La ventilación de todos los espacios del barco debe funcionar continuamente y proporcionar la mayor cantidad de aire exterior posible. Si no es posible detener completamente la recirculación de aire, el barco deberá realizar la filtración de aire utilizando filtros. Eliminar artículos que no se puedan limpiar y desinfectar y evitar el autoservicio de alimentos.

Reconfigurar áreas como la recepción, para permitir el distanciamiento social, las áreas infantiles, lugares de entretenimiento y casinos. Mantener un registro de cualquier persona que use el gimnasio y las máquinas deben situarse al menos a dos metros de distancia y desinfectarlas después de cada uso. Se desaconseja el funcionamiento de las piscinas cubiertas, el número de bañistas debe ser limitado.

Touroperadores y personal en las terminales deberán garantizar el distanciamiento en las instalaciones y limitar la cantidad de taxis para evitar aglomeraciones. Los proveedores de excursiones deben ofrecer precauciones similares a las del barco. Al volver a embarcar realizar controles de temperatura.

Antes de reanudar operaciones, las líneas deberán realizar tests a la tripulación que se encuentra a bordo y a la tripulación entrante. Además, deberían realizarles pruebas periódicas a intervalos regulares, así como controles diarios de temperatura.

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